Historia Anglicana 3: Entre Wittenberg y Roma: El catolicismo vacilante de Enrique VIII

Existe una extendida imprecisión al calificar al reinado de Enrique VIII como una etapa protestante. En realidad, el monarca inglés mantuvo una profunda aversión hacia el pensamiento de Martín Lutero desde que en 1521 redactara la obra Defensa de los Siete Sacramentos, la cual le valió el título papal de «Defensor de la Fe». Tras la separación jurídica de Roma, el proyecto teológico henriciano buscó establecer un «catolicismo sin Papa», caracterizado por constantes fluctuaciones doctrinales según las necesidades diplomáticas del momento.

En 1536, buscando acercamientos tácticos con los príncipes protestantes germanos de la Liga de Esmalcalda frente al bloque imperial católico, la Corona promovió los Diez Artículos. Este texto representó la primera confesión oficial de fe inglesa y mostró una deliberada ambigüedad. Aunque redujo los sacramentos explícitos de siete a tres (Bautismo, Eucaristía y Penitencia) y omitió cualquier mención al purgatorio, mantuvo la veneración moderada de imágenes y el culto a los santos.

Esta apertura hacia el evangelismo continental se profundizó en 1537 con la publicación del Libro de los Obispos (The Bishops’ Book), de orientación luterana. Sin embargo, el temor a la radicalización sectaria y los cambios en las alianzas europeas llevaron a Enrique VIII a frenar abruptamente la influencia protestante, reinstaurando una estricta ortodoxia tradicionalista.

El instrumento de esta reacción fue la Ley de los Seis Artículos de 1539, calificada por los sectores reformadores como la «látigo de seis cuerdas». Esta norma reafirmó la transustanciación bajo pena de hoguera, la validez de los votos de castidad, las misas privadas y el celibato eclesiástico obligatorio. La dureza del texto provocó la dimisión de obispos reformistas y obligó al arzobispo Cranmer a enviar en secreto a su esposa al continente para no incurrir en delito legal.

El ciclo doctrinal de Enrique se cerró en 1543 con la promulgación del Libro del Rey (The King’s Book), texto que revisó al Libro de los Obispos para reafirmar la teología sacramental católica tradicional. Al momento de su muerte en 1547, Enrique VIII dejaba una Iglesia desvinculada de Roma en la jurisdicción pero férreamente conservadora en sus prácticas litúrgicas y dogmáticas